Cronica del Partido de las Estrellas por Lucio Leverone
Si alguien pensaba que llamar al partido del viernes Partido de las Estrellas tenía un dejo de ironía, se equivocó mal.
No se vio aún en la copa un partido más espectacular ni una lección más cabal de lo que debe ser este deporte (o acaso cualquier deporte).
Que El Coloradito se haya impuesto en el abierto por cuatro goles y que hasta que jugó con sus cuatro integrantes se viniera imponiendo también en el handicap es una anécdota. Que el partido se empatara en el handicap cuando el Coloradito quedó diezmado sin su figura –y con un jugador menos-, también lo es.
Hubo (esperemos que olvidar lo malo también sea tener memoria) algún reclamo algo histérico del suscripto a los referis. Pido disculpas. Sin perjuicio de ello me encantaría ver una obra del Arquitecto Pissano: debe tener menos líneas rectas que la Casapueblo de Paez Vilaró.
Hubo también un intento de sabotaje por parte de Sony Stewart: En la víspera abandonó a Sammartino a su suerte, sin billetera, llaves, ni celular y más borracho que un cosaco en año nuevo y lo dejó solo en las manos de una enfurecida Avelina. Nada hizo mella en Pepe “Muralla” Sammartino. Luchó (y pidió a sus compañeros al grito de “largáaaaa”!!!!) cada bocha como si fuera la última (la última que luchó estuvo a punto de ser la última, última). Su yegua del último chucker se ganó la copa Lady Susan Townley. Dos corridas impresionantes terminaron, una en un gol agónico de Lozano luego de un rebote en el mimbre y la otra en otro rebote, en el otro mimbre, pero esta vez no de la bocha sino de toda la anatomía de Pepe y con una violencia brutal. Gracias a Dios, su físico de espartano trabajado en horas y horas de gimnasio resistió la caída. Pero 30 yardas-La Becasina perdió a su figura por lo que resta de la Copa Empresarios. Y para nadie -menos que menos para quien torpemente escribe estas líneas- la Copa Empresarios será lo mismo sin la presencia de His Royal Highness Sammartino, la encarnación de la buena onda.
Un mimbre de frente, una bocha en la cabeza, y Tony Lanusse con caballo y todo demostraron que Pablo Martín Lozano no conoce el miedo y descree de la impenetrabilidad de la materia. Dejó todo en la cancha. No erró un back y no dejó de correr un minuto. Se potenció con Sammartino y fueron temibles en la marca. Jugar con él fue un placer inolvidable. Logró en un partido lo que su epistolar/cibernético cuñado Arrambide ha intentando sin éxito durante años: un lugar en la mítica escuadra del Coloradito.
Ernesto Catena, ya conocido como el poeta del vino, fue la revelación del partido. Certero en el taqueo, enchufado como nunca, convirtió goles trascendentes.
Fede Agardy y el mejor amigo Gabo Vazquez tardaron en conectar. Lo hicieron brillantemente, para pesar del Coloradito en el cuarto chucker y eso redundó en un parcial de 3 a 0 para el equipo de Acqua. El bellísimo Tony y el –todavía algo intoxicado- Sonny estuvieron muy certeros para el arco y muy correctos durante todo el partido.
El polifacético conde de Dorignac es una caja de Pandora. A sus habilidades de polista, recitador, consejero sentimental, modelo, conspicuo organizador de eventos, suma ahora el ejercicio ilegal de la medicina. Postula –acaso algo temerariamente- la teoría de que la medicina no se aprende en la facultad sino a través de una sucesión de caídas y golpes. El doctor que asistió a Pepe que, como todo médico, fatigó años de facultad, residencia, guardias, etc. no parecía del todo feliz con la tesis Dorignac, pero lo dejó hacer.
La revancha o desempate tendrá lugar en la Tapera cuando Pepe se recupere. Agardy pondrá la cancha y las instalaciones. Pepe ya prometió un cordero, Ernesto, los vinos y Pablo M. Lozano una pared de ladrillos Terrabrick que, para amenizar el evento con un show de ilusionismo, atravesará de cabeza para demostrar de una vez y para siempre que su tesis relativa a la materia es cierta.
Un placer de verdad jugar ese partido con Uds.
Abrazo.
Lucio Leverone
Cronica de Lucio Leverone
Dos hechos monopolizaron la atención en esta fecha. Por un lado el vacío inconmensurable, profundo, eterno que dejó la ausencia de Sammartino tanto en 30 Yardas-La Becasina cuanto en el After (aparentemente esta vez sobraron varias cajas de Escorihuela Gazcón).
Por otro lado, el enfrentamiento entre los equipos de Tony, the beautiful Lanusse y de Fede Agardi que tuvo lugar en la cancha 1 a las 18 horas. El equipo de Tony sufría la importante baja de Agote (quien aparentemente no puede recuperarse del episodio que sufrió en el último chucker del partido pasado frente a un virtuoso del taqueo). Un Pando que se multiplicó en la cancha, un Santi Blaquier que estuvo en todos lados y un Fafá sólido en el fondo como siempre, no pudieron sacar diferencias contra la precisión y elegancia de Ramos y el despliegue y la garra de Uranga y Perkins II. La diferencia, la que inclinó la balanza a favor del equipo de Aqcua y lo llevó a la victoria, estuvo en el duelo personal entre el Raven Agardy y Tony the Beautiful. Ese duelo culminó en lo que fue la jugada del partido y, acaso, el SEGUNDO, mejor gol de la copa (pelea el puesto contra el del mejor amigo Vazquez pero ambos están claramente por debajo del famoso cogote desde la tabla en la cancha 3).
A pedido de Agardy aquí va el gol: Agardy se cortó solo hacia el arco. Lanusse venía que apagaba cortando cancha para tomarlo. Agardy se dio vuelta y vio ese rostro hermoso bajo el casco camuflado, ese cuerpo apólineo enfundado en la casaca rojinegra y se vio a si mismo complicado. “Me va a partir al medio”, pensó. Sujetó, como Cambiaso a su Bruma, y vio pasar frente a si a un Lanusse con algo de colectivo 60 que no se detiene en la parada porque ya está lleno. Mientras Tony seguía hacia las pistas de vareo, Agardy enganchó para el arco y convirtió. Tony estaba sujetando en la vereda de Dardo Rocha –justo frente a la Rosa Negra-y escuchó el grito de Agardy, sobrador, cruel, impiadoso: “Para vos Tony!!!!”. Fue una herida mortal al ego de Tony. Una herida que solo podrá sanar un médico facultativo con todos los pergaminos como el conde Dorignac M.D. que además es psiquiatra.
Hablando de medicina es para lamentar lo ocurrido a Martita Agardy. Ayer a la noche, mientras escuchaba a Fede relatarle por nonagésima cuarta vez el gol a Tony, el tímpano de Martita –que había resistido estoico todos los relatos previos- no pudo más y comenzó a sangrar profusamente. Fede la llevó a una guardia, y mientras la atendían se quedó en la sala de espera comentando a los pacientes que esperaban, algunos detalles del gol que había omitido. Uno de los pacientes fue luego internado con un ataque de pánico. Mientras le ponían el chaleco de fuerza gritaba “Por Dios, ¡¡¡Que no lo cuente más!!!”.
Hasta mañana
Cronica de Lucio Leverone FECHA 2
16.30 hs cancha 1 Chapelco 9 vs Jumeirah Land Rover 5
16.30 hs cancha 3 Edificios acqua 15 vs Terrabrick 9
18.00 hs cancha 1 Escorihuela Gascon 10 vs Bearing Capital 11
18.00 hs cancha 3 Core Capital 13 vs 30 Yardas La Becasina 6
Una segunda fecha, digamos, tormentosa. El encuentro entre los dos socios de Fénix Partners fue algo áspero ya que estaba en juego la redefinición de los porcentajes. Se lo llevó Soldati. Vi un gol formidable de Piti. Vi a Saguier, como siempre, a fondo. Me perdí a Jota gateando por el pasto. Vi, una vez más, la exquisitez de Etcheverri, la garra de Pissano (está, poco a poco, recuperándose), la sobriedad del señor Laplacette.
Me tuve que ir temprano a la cancha tres para prepararme para un partido duro. Me ocurrieron cosas extrañas. ¿Qué le está pasando a Fafá Ortiz? Primero (tengo testigos de esto) se me acercó, se inclinó –casi frente a mi pubis-, y tomando entre su índice y su pulgar la calza que uso debajo del pantalón, me dijo que quería saber cuán gruesa era. Yo no entiendo mucho del mundo del polo, soy relativamente nuevo en esto, pero… ¿no es raro? Quedé un poco turbado y la curiosidad me hizo que lo siguiera observando a lo largo de los chuckers. Entre chucker y chucker, se sienta, suspira, se rocía el rostro con agua termal, lustra sus anteojos, se seca con una toallita higiénica y vuelve a montar. Pregunta a los polistas de siempre: ¿eso es normal? En fin… vayamos al partido.
Core capital durísimo. Fafá muy sólido atrás y el talento y garra de Pando y Agote en el medio juego, impresionantes. Miguel, para mi gusto, pidió demasiados fouls. Hernán estuvo implacable. Nadie habría podido pasarlo. Ni Adolfito. Se descuidó sólo una vez y tuvo la mala suerte de que fuera frente a un talentoso que impactó la bocha con un revés en el aire, se la llevó de las sesenta yardas y ahí no más, desde la tabla, partió el arco al medio con un cogote de otro planeta. Sammartino y Vacarezza, la entrega y el brillo de siempre. Nueva derrota pero otra vez con dignidad. Como cosa pendiente, anotemos que parece haber grandes discordancias entre el reglamento Sudafricano y el argentino (o al menos el Narigueño): Nigel y el Nari Orozco no se pusieron muy de acuerdo.
Salí luego para la cancha uno, donde asistí a uno de los duelos más duros de esta copa. Un gol, soberbio, por su factura, por lo emotivo, por su significado, del mejor amigo Gabo Vazquez. La entrega conmovedora de Constantin y del poeta del vino no pudieron contra el vil capitalismo. El anciano Orozco abrió la caja fuerte y se subió a una montaña de Benjamin Franklins para ganar, agónicamente, por un gol.
Una vez más lo mejor, fue el después. Sammartino, Sony, Lozano, Constantin, Vazquez y otros varios, pasaron sin solución de continuidad de la exaltación de la amistad, a los cantos patrióticos y de los cantos patrióticos al campeonato de quién orina más largo. Una vergüenza.
Lucio Leverone
Fecha 1
16.30 hs cancha 1 Core Capital 11 vs Terrabrick 10
16.30 hs cancha 2 Bearing capital 8 vs Jumeirah Land Rover 2
18.00 hs cancha 2 Chapelco 13 vs Escorihuela 5
18.00 hs cancha 1 30 yardas La Becasina 8 vs Edificios Acqua 13
Cronica de FECHA 1 x Lucio Leverone
Y finalmente comenzó el evento polístico más esperado del año. El clima, que en un principio pareció estar jugando una mala pasada, terminó conspirando a favor. La lluvia, en efecto, mejoró las canchas pero, fundamentalmente, impidió que tuviera lugar la competencia de rastra de discos denomidada “Para vosTati Olivera” que estaba programada para el domingo próximo pasado en la cancha 1.
La expectativa era enorme, en especial por los avatares de público conocimiento que tuvieron lugar en la organización de los equipos. Orozco y Peres Moore –otrora integrantes del legendario Coloradito-, parafraseando a Charly García se “cansaron de hacer canciones de protesta y se vendieron a Fiorucci”. Para ello convocaron al veterano Fanelli, ex jugador del abierto Argentino (jugó con Luis, Heriberto y Enrique Duggan en el año 1938).
Enfrentaron, en su primer partido a la escuadra formada por el joven Marco Pissano (cuya novia tiene prohibida la presencia a los eventos a los que asiste el que suscribe), Esteban “Charly Menditeguy” Olivera, el inefable Etcheverry y el señor Raúl Laplacette. Sólo asistí a los tres primeros chuckers en los que el equipo de Jumeirah resistió estoico el embate del veterano calvo y sus compañeros, que no podían tomar el comando del partido. Orozco y Fanelli parecían fuera de la cancha pero, finalizado el tercer chucker, una buena noticia relativa a sus sendos trámites jubilatorios frente a la Ansses, renovó los bríos de los conductores y en el cuarto chucker frotaron la lámpara demostrando que al tiempo le resulta difícil derrotar al talento.
Hubo, según se dijo, un magistral gol del Sony. Hubo, como siempre, la velocidad ultrasónica de Peres Moore y hubo también, según Orozco, cierta rispidez con los juveniles Pissano y Olivera. Ante el reclamo –algo femenino quizá- de Orozco a Olivera de que Olivera sabía que debía entrar de revés, Olivera parece haber respondido “pero vos sabías que yo iba a entrar de derecho”. Una respuesta ingeniosa, brillante, propia de un destacado egresado de NYU, que dejó sin palabras –y según testigos también sin rodilla- al vetusto ex líder del Coloradito. A Pissano, los celos lo tienen enceguecido y le cuesta meterse en el partido. Etcheverry, como siempre dio una lección de polo, pero no alcanzó. Una digna derrota.
En otro partido, ganó Chapelco. No diré más respecto de este equipo y sabrán Uds. entender mi laconismo. No diré nada excepto que se lo vio a Jota “Poncio” Adrogué algo arrepentido al ver la brillante performance de cierto jugador (petiso, amontonado y muy fachero) en la cancha uno.
Cancha uno que tuvo un primer partido (preliminar y telonero, obviamente) de resultado ajustado: El equipo de Tony, “el hermoso” Lanusse se enfrentaba al de Facundo “Iméil” Arrambide. Un choque de titanes. El talento del brillante Pando, asistido por Agote, Ortiz y Lanusse pudo más que la garra y corazón de Arrambide, Lozano, Elizalde (a quien la cancha 1 del Jockey le trae muy malos recuerdos) y Miles. Como nota de color, la lap top de Arrambide en el palenque. Parece ser que entre chucker y chucker no resiste la necesidad de tipearse unos “mailcitos”.
El plato fuerte tuvo lugar a las 18 horas en la cancha 1. Agardy apostó fuerte con un equipo de estrellas. En frente, la flor y nata del Coloradito. Muchas incógnitas. ¿Podría Leverone reponerse a tanto golpe anímico? ¿Bastaría la lealtad incondicional de Pepe “Muralla” Sammartino para devolverle el alma al cuerpo? ¿Cómo sería el retorno a las canchas de Vacarezza después de un sorpresivo retiro? ¿Llegarían alguna vez los caballos de Nigel? No más en el primer chucker , un 60 yardas de Ramos, que se incrustó en la vidriera de Etiqueta Negra en Dardo Rocha, y un par de caballazos de Gonzalito Uranga y Jerónimo Perkins, mostraron que el partido no iba a ser fácil. Pero el Coloradito es el Coloradito y Vacarezza volvió como si en lugar de haberse retirado se hubiese pasado el año jugando en Ellerstina. Sammartino, con su proverbial potencia se cansó de levantar bochas y de tratar de detener al aluvión de los rivales, envalentonados por las asistencias de Ramos. Pepe, gracias por tu polo. Hubo –¡qué pudor me genera mi modestia!- algún gol de una factura exquisita contra el arco de la calle Marquez. El mitad referee-mitad coach Miguel Pando tuvo una actuación impecable. Como alguien hizo con Tiger Woods, hace unos años, Pando tuvo la valentía y habilidad de cambiarle el swing –acaso no del todo ortodoxo pero efectivo- a un gran jugador. El cambio requería de la frialdad y precisión que exige una intervención quirúrgica, pero Pando se animó y lo logró, y el gol al que me refiero –y cuyo autor esta impiadosa humildad me sigue impidiendo nombrar- lo comprobó con creces. No alcanzó y no hay excusas. El equipo de Agardy –de gran taqueo pero algo asustado frente a una posible remontada- fue un justo ganador. Sería un gesto, sin embargo, Gonzalito Uranga, que me devolvieras mis rótulas que quedaron incrustadas en algún lugar de tu montura.
Lo mejor, como siempre en esta copa, fue después de los partidos. Fue un placer libar los vinos del amigo Catena y reencontrar a gente como el “mejor amigo” Vazquez (no pude verlo jugar pero me dijeron que parecía Adolfo Cambiaso), el artista Moy –que insiste en retratarme en acción- y toda esa gente que sólo logra juntar la buen onda y el poder de convocatoria del “pequeño gran” Tati y del duque de Dorignac, Perpignan y Labegorce.
Un abrazo
Lucio Leverone






